¿Qué es?

La estampación botánica, también llamada Ecoprint, consiste en trasladar los pigmentos de diferentes elementos naturales, tales como hojas, flores o cortezas, a los tejidos naturales. Los tejidos pueden ser diversos: algodón, seda, lana, viscosa, bambú, pero siempre naturales. Después, cuando el tejido está estampado, elaboro productos diversos: bolsos, fulares, cojines, prendas de vestir...

Esta técnica me regala un contacto muy estrecho con la naturaleza. Desde la recolección de las plantas tintóreas hasta el final del proceso se produce una fuerte relación con el entorno, un intercambio íntimo con los elementos naturales y con el paisaje.

Otro regalo de la estampación botánica es el aprendizaje en el valor del tiempo: entender y apreciar que cada cosa necesita su tiempo, que la naturaleza tiene su ritmo, que cada instante del trabajo artesano tiene una intensidad y una belleza propias.

El proceso de la estampación botánica se puede explicar con los siguientes pasos:

Proceso de trabajo

Recolección. Habitualmente yo misma hago la recolección de las hojas y flores, sobre todo en los bosques del entorno de mi casa. Me gusta sacar provecho de aquellas plantas que tengo cerca, aunque ocasionalmente también utilizo plantas más exóticas o lejanas.

Mordentado. El primer paso en el teñido natural es el mordentado de las teles: prepararlas para que sean capaces de retener los pigmentos que suelten las plantas. Normalmente hago un mordentado con alumbre de roca, un mineral natural utilizado desde la antigüedad.

Taninos. Son sustancias astringentes presentes en algunos vegetales que actúan de fijador de las materias colorantes. Los taninos y el acetato de hierro nos dan la posibilidad de generar reacciones para dar colores diversos a las telas. Se aplican a través de un baño.

Composición. Se hace la composición con las hojas y flores, intentando adivinar cuáles serán las reacciones que tendrán lugar y visualizar cuál será el resultado final, tanto de colores, como de intensidad y detalle.

Cocción. Una vez hecha la composición, se enrollan las telas y se cuecen al vapor, para que las reacciones en los pigmentos vayan haciendo su curso, y quede todo fijado.

Acabado. Consiste en secar las piezas a la sombra, hacer un buen planchado al vapor para terminar de fijar, y hacer el primer lavado con jabón puro, que a soltar los restos vegetales que hayan podido quedar.

Cómo cuidar de las piezas

Las piezas con teñidos natural se pueden lavar a mano sin temor a perder la estampación, si las telas han sido convenientemente mordentadas, como las que elaboro en Cus-Cus. Pero hay que seguir unas mínimas normas. Siempre hay que lavarlas con agua fría, utilizando un jabón neutro o puro. Este último se encuentra comercializado en escamas.

Hay que secar la pieza a la sombra. El sol directo no es bueno para los colores, naturales o no, porque actúa como blanqueador. Una vez tenemos la pieza seca, si es necesario, se puede planchar al vapor. El vapor tiende a asegurar aún más los pigmentos.